Expertos oncólogos de todo el mundo se han reunido, hoy en Barcelona y dentro de unos días en Madrid, para debatir sobre el pasado, el presente y el futuro del cáncer renal. En este encuentro internacional, organizado por la biomédica Pfizer, ya se han destacado algunos datos esperanzadores, como el aumento de la supervivencia de los pacientes de siete meses a 26, logro conseguido en dos años. Uno de los mayores problemas del carcinoma de células renales (RCC) es que tiene un alto grado de resistencia a la quimioterapia convencional, a la radioterapia e incluso a las estrategias inmunoterápicas con interferon alfa.
Pero, gracias a la comprensión de las causas y factores propios de la enfermedad y sus vías moleculares se está permitiendo la identificación de terapias moleculares específicas que están siendo rápidamente integradas dentro del manejo de pacientes con cáncer renal avanzado.
Así, se han empezado a utilizar terapias dirigidas contra dianas terapéuticas, como los inhibidores de la tirosina-kinasa. Este es el caso de sunitinib, un inhibidor oral que ha demostrado alcanzar una mediana de supervivencia superior a dos años en pacientes con cáncer renal metastático, consiguiéndose uno de los mayores avances en el tratamiento del cáncer renal.
Las dos figuras más relevantes en este encuentro son el Doctor en Medicina del Memorial Sloan-Kettering de Nueva York, Robert J. Motzer y el Doctor en Medicina Clínica de Cleveland (Ohio), B.I. Rini, ambos expertos en carcinoma renal. En este sentido, el profesor Brian Rini, ha destacado que ‘los objetivos en el tratamiento del cáncer renal se dirigen a conseguir la identificación de las terapias más adecuadas para cada paciente, teniendo en cuenta las características de cada individuo y de cada tumor‘.
Por este motivo, considera que sunitinib es el medicamento que ha ‘redefinido el estándar inicial de tratamiento y la solución terapéutica que muestra los resultados más contundentes en respuesta al tratamiento y en cifras de supervivencia libre de enfermedad’.
Por su parte, el profesor Motzer, la aparición de nuevos fármacos antiangiogénicos ha supuesto una ‘revolución terapéutica’ así como un ‘cambio espectacular’ en el manejo y beneficio de estos pacientes. Asimismo, destacó la ‘excelente tolerancia’ de los últimos medicamentos que han posibilitado una mejora de la calidad de vida de los enfermos. Además, al poder administrase por vía oral, algo imposible hasta el momento, permite que los pacientes lleven una vida cotidiana ‘prácticamente normal’.
Fuente: PR Noticias

