Una terapia consigue retrasar en más de un año la progresión del cáncer de pulmón en pacientes no fumadores
June 8th, 2010 · Comments Off · 1
Tags: Cáncer, Cáncer de Pulmón, enfermedad, Genética, mutaciones, paciente, quimioterapia, tabaco, terapia, tratamiento, tumor
Identifican un gen asociado al mayor riesgo de cáncer de mama y ovario
April 18th, 2010 · Comments Off · Cáncer
Tags: Cáncer, Cáncer de Mama, mutaciones, trastorno
25 Alimentos anticáncer
April 18th, 2010 · Comments Off · Alimentación y cáncer, alimentacion anticáncer, alimentacion sana, alimentación sana. alimentación anticáncer
Mucho se habla en los últimos tiempos de la alimentación y hábitos saludables para la prevención de enfermedades como el cáncer, cierto és que aunque no sea un factor decisivo, si que ayuda a aumentar nuestras defensas naturales frente al cáncer, aquí os dejamos un interesantísimo artículo sobre los 25 alimentos que no tendrían que faltar en nuestra dieta, espero que os sea de utilidad.
«Cada nuevo descubrimiento que se hace en la lucha contra la gran C, es inmediatamente difundido y recibido como una gran noticia. Porque, la verdad sea dicha, no sabemos demasiado de este enemigo ni de cómo combatirlo.
Millones de dólares se gastan anualmente en todo el mundo para encontrar una forma de curarlo o, al menos, de prevenirlo. Pero la mayor parte de los esfuerzos pueden ser considerados infructuosos como mínimo.
Sin embargo, los últimos diez o pocos más años han traído consigo una teoría, que se puede considerar probada, sobre la prevención del cáncer. Lo irónico de la situación es que la formula es, probablemente, una de las más antiguas de la historia: una alimentación correcta.
En efecto, los estudios disponibles sugieren que ciertos alimentos tienen fuertes efectos anticancerígenos, ya que poseen sustancias fitoquimicas -químicos que funcionan como señales que las plantas usan para comunicarse consigo mismas, dándoles indicaciones o funcionando como protección en ambientes hostiles- protectoras.
Los fitoquímicos pueden cumplir un sinnúmero de funciones, desde proveer color a indicar como actuar en una momento determinado del día.
Los fitoquímicos se agrupan en más de una docena de diferentes grupos, y existen más de diez mil de ellos que tienen efectos sobre el ser humano.
Así que, más allá de cualquier terapia anti-edad y cualquier suplemento vitamínico que tomemos, debemos siempre incluir una buena cantidad de los siguientes alimentos en nuestras comidas:
-Ajo
-Repollo
-Regaliz y Jengibre
-Soja, Zanahorias, Apio y Pastinaca (o chirivía)
-Cebollas, Té Verde, Cítricos
-Trigo, Semillas de Lino, Arroz Integral
-Tomates, Berenjena, Ají, Pimientos
-Brócoli, Coliflor, Coles de Brusela
-Avena, Menta, Orégano, Pepino, Romero, Salvia, Papa
-Tomillo, Cebollín, Melón, Albahaca, Estragón, Cebada y Bayas.
25 ALIMENTOS ANTICÁNCER
y tratándose de enfermedades tan graves como el cáncer, vale la pena llenar la despensa con alimentos que están demostrando tener propiedades anticancerígenas, entre ellos:
1. ACEITE DE OLIVA: Al actuar sobre los ácidos biliares, el aceite de oliva disminuye el riesgo de la evolución del cáncer de colon y recto, sin olvidar que al mantener flexibles las arterias, mejora la circulación y oxigenación de todos los tejidos.
2. AGUA: Además de ser esencial para mantener hidratado todo el cuerpo, este líquido mantiene vivas las células, regula muchas funciones y ayuda a eliminar toxinas por la orina y heces.
3. AJO Y CEBOLLA: El ajo y la cebolla contienen alicina, un compuesto rico en azufre que actúa como depurador del hígado, eliminando las sustancias tóxicas que se acumulan en la sangre y tejidos.
4. ALGAS: Son depurativas, ricas en minerales y vitaminas, contienen fibra. Las algas son una comida habitual en los países como Japón, con una baja incidencia de cáncer de mama. Algunos especialistas las recomiendan para ayudar a eliminar los efectos secundarios de los tratamientos de quimio y radioterapia por su capacidad de reforzar el sistema inmunológico.
5. ARROZ INTEGRAL: En Japón el arroz es objeto de numerosas investigaciones contra el cáncer. Al ser una semilla, contiene inhibidores de la proteasa, con lo cual puede retrasarse la aparición del cáncer. En el salvado de arroz existen sustancias anticancerosas que parecen proteger del cáncer de colon, mama y próstata.
6. BERENJENA: Como otros vegetales de color violeta, esta verdura contiene sustancias anticancerosas que parecen proteger a las células de las mutaciones que provoca el cáncer.
7. CÍTRICOS: Es conocida su riqueza en vitamina C, antioxidante y estimulante de las células de defensa, pero no hay que olvidar que contienen flavonoides, protectores de los capilares sanguíneos que mantienen las membranas permeables y oxigenadas.
8. COLES: El brécol (brócoli, o coles de Bruselas), repollos, coliflor, berros y rábanos no deben faltar en la mesa, son un coctel anti-tumoral, refuerzan las defensas, eliminan los radicales libres y protegen las células.
9. FRESAS: Son conocidas por sus efectos depurativos, ayudan a limpiar el organismo de toxinas y contienen fibra, minerales y vitaminas.
10. FRUTOS DEL BOSQUE: Las moras, arándanos y grosellas son ricas en un pigmento morado llamado antocianina, que tiene un gran efecto antioxidante. También son ricas en vitamina A y C, minerales, pectina, ácidos vegetales.
11. FRUTOS SECOS: Las nueces, almendras, avellanas y semillas de girasol son una fuente de vitamina B, E y minerales como el magnesio, manganeso, selenio y zinc. Una pequeña cantidad se asegura un gran aporte de antioxidantes a su dieta.
12. LEGUMBRES: Lentejas, garbanzos, guisantes y fríjoles. Las legumbres son muy ricas en fibra e inhibidores de proteasas que previene de tumores de mama y colon principalmente.
13. MANZANA: Contiene ácidos clorogénico y elágico que bloquean la aparición de cáncer en experimentos con animales. Al tener pectina, la fibra también actúa favoreciendo la eliminación de toxinas por las heces.
14. MELÓN: Es rico en betacarotenos antioxidantes y contiene muy pocas calorías, para mantener lejos las probabilidades de contraer tumores relacionados con la obesidad.
15. MIEL: Tiene propiedades antisépticas, por lo que es útil para evitar las infecciones asociadas a la baja de inmunidad que conlleva el tratamiento de quimioterapia.
16. PESCADO: Los ácidos grasos omega3, resultan beneficiosos para el corazón y arterias, también se utilizan para mejorar el estado de las personas con cáncer.
17. PIMIENTOS: El color amarillo, rojo y verde de los pimientos es la señal de su riqueza en betacarotenos, junto a la vitamina C, ambos son antioxidantes y protectores de las mucosas.
18. BETABEL: El color morado del betabel esconde un potente regenerador celular, las betaínas.
19. HONGOS CHINOS: Los hongos tipo maitake, shiitake y reishi, se utilizan en medicina tradicional china para reforzar el sistema inmune por la presencia de unos compuestos llamados betaglutanos, que estimulan la fabricación de interferon natural, un eficaz anticancerígeno.
20. SOYA: Las mujeres orientales tienen menor riesgo de padecer tumores de mama y ovario, ya que la soya contiene genisteína, inhibidor de las proteasas e isoflavonas, protectores frente al cáncer de mama.
21. TÉ VERDE: Contiene polifenoles, que anulan los efectos de las nitrosaminas y tiene poderes antioxidantes, es un poderoso protector contra las radiaciones ambientales.
22. TOMATE: El tomate crudo es muy rico en licopeno, un caroteno que le da su color rojo y que ha demostrado su papel protector frente al cáncer de próstata. También contiene otras sustancias en la piel y pepitas que tienen efectos anticancerígenos.
23. UVA: Las uvas con piel y pepitas contienen antioxidantes como el resveratol, que bloquean los agentes cancerígenos y bloquean el crecimiento de los tumores.
24. YOGUR: Las bacterias beneficiosas que contiene el yogur regeneran la flora intestinal y evitan la aparición de productos tóxicos en la digestión. Muy útil para prevenir el cáncer de colon pero se recomienda para todo tipo de tumores.
25. ZANAHORIA: El color naranja se debe a su riqueza en betacarotenos, conocido antioxidante, es el vegetal protector de los fumadores por su capacidad para regenerar las células del sistema respiratorio.
PREVÉNGALO DE FORMA NATURAL
Tome en cuenta los siguientes consejos para llevar una dieta orientada a prevenir el cáncer y otras enfermedades crónicas:
» Realice dietas ricas en verduras, frutas variadas, legumbres y féculas. La evidencia de que las dietas ricas en verduras y frutas protegen contra el cáncer es clara, así como también legumbres y féculas poco elaboradas aunque, en este último caso, la evidencia no es tan consistente; ésta será una dieta con alimentos poco calóricos.
» Mantenga una actividad física moderada. Existe la evidencia clara de que efectuar una actividad física moderada de forma continuada puede contribuir a prevenir el cáncer de colon, además de ayudar a evitar el sobrepeso y la obesidad.
» Coma entre 400 y 800 gramos por día de frutas o verduras variadas. Estos componentes de la dieta aportan fibra y muchas vitaminas, minerales y otras sustancias bioactivas que pueden ser preventivas de diferentes tipos de cáncer.
» Consuma diariamente entre 600 y 800 gramos de legumbres, cereales, tubérculos y otros alimentos de origen vegetal. Las dietas ricas en cereales integrales y en legumbres, posiblemente reducen el riesgo de cáncer de estómago y las dietas con alto contenido en féculas pueden ayudar en la prevención del cáncer de colon. Hacer este tipo de dietas con cereales y legumbres aporta carotenoides y vitaminas C y E, que pueden proteger contra diferentes tipos de cáncer.
» Limite el consumo de carne roja, ya sea ternera, cordero, res o cerdo a menos de 80 gramos diarios. Las dietas que contienen cantidades elevadas de carne roja incrementan el riesgo de sufrir cáncer colo-rectal y aumentan el riesgo de sufrir cáncer de páncreas, próstata, mama y riñón.
» Evite alimentos fritos o muy carbonizados. Coma sólo ocasionalmente carne hecha al carbón, así como alimentos ahumados. Las dietas compuestas por alimentos que en su cocción se chamuscan probablemente aumentan el riesgo de cáncer de estómago.»
Fuente: Dr. Jorge Barros, en http://www.manualnaturistadelcancer.com/2009/09/25-alimentos-anticancer.html
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Un trabajo sobre las células madre del cáncer desbarata la teoría más extendida
December 4th, 2008 · No Comments · Cáncer
PORTADA DE LA REVISTA ‘NATURE’
- El melanoma, un tipo de cáncer de piel, esconde más células iniciadoras de lo que se creía
Hace algún tiempo que los científicos manejan el término de células madre del cáncer. Se sospechaba (y en algunos casos se han llegado a identificar con precisión bajo el microscopio) que existe una pequeña proporción de las células del tumor que son responsables de iniciar el proceso maligno. Es decir, que si se trasplanta una única de esas células madre a otro organismo, ella sola es capaz de dar lugar a un nuevo cáncer. Sin embargo, un trabajo publicado en la portada de la revista ‘Nature’ esta semana pone en cuestión algunas de las cosas que se daban por seguras hasta ahora.
El estudio está firmado en primer lugar por la española Elsa Quintana, que trabaja desde 2005 en el laboratorio de Sean Morrison (director del ensayo) en las instalaciones del ‘Life Sciences Institute’ de la Universidad de Michigan (en EEUU). En trabajos con ratones, el equipo de Quintana sugiere que la cantidad de células madre que contiene un tumor podría ser mucho mayor de lo que se había sostenido hasta ahora. Al menos así lo han demostrado en el melanoma, el cáncer de piel más agresivo.
La hipótesis de las células madre del cáncer (‘cancer stem cells’, según su denominación en inglés) ha ido ganando adeptos en las últimas décadas. Se han observado en tumores de mama, cerebro, páncreas y, sobre todo, en tumores sanguíneos, y se sospecha que son resistentes al tratamiento estándar con quimio y radioterapia. Por eso, aunque se calculaba que apenas representan una de cada millón de células tumorales, podrían sobrevivir a la terapia y favorecer las recaídas. En estos casos la estrategia terapéutica debía ir encaminada a indentificar estas células especiales tan poco frecuentes para poder atacarlas directamente.
De una entre un millón, a una de cada cuatro
Sin embargo, el nuevo estudio desbarata esta hipótesis. Para demostrarlo, los investigadores inyectaron células malignas tomadas directamente de varios pacientes humanos en ratones inmunodeprimidos (algo habitual para que no rechacen el injerto). Y descubrieron que en realidad no son tan pocas las células capaces de reiniciar el tumor en un nuevo organismo, sino que su cantidad podría elevarse por lo menos a un 25%.
La investigadora, Elsa Quintana, con uno de los ratones del experimento. (Foto: U. Michigan)“Nosotros asumimos inicialmente que el melanoma también seguiría el modelo convencional de células madre cancerosas”, explica Quintana a elmundo.es desde Michigan. “De hecho, utilizando un roedor inmunodeprimido convencional también necesitábamos inyectar entre 100.000 y un millón de células para lograr que el cáncer apareciera”.
Pero decidieron mejorar su método y emplearon un nuevo tipo de ratón de laboratorio, aún más debilitado inmunológicamente. Concretamente, desactivaron no sólo sus linfocitos B y T (como se venía haciendo hasta ahora), sino que les dejaron sin otras células defensivas denominadas ‘natural killers’ (o células asesinas).
Además, a los roedores les “inyectamos las células humanas con una sustancia que aporta nutrientes y parece favorecer su supervivencia en un ambiente tan inhóspito como es la piel de un ratón. Con este nuevo modelo experimental vimos que una de cada cuatro células era mala. De hecho, en este estudio se demuestra por primera vez que se puede reproducir un tumor a partir de la inyección de una única célula cancerosa”, señala Quintana.
“Al principio mejoramos el método con la idea de lograr que los tumores apareciesen antes (porque tardaban demasiado en surgir) y con necesidad de inyectar menos cantidad de células”, confiesa la investigadora alicantina, “así que tardamos casi tres años en darnos cuenta de nuestras conclusiones”.
¿Un modelo desacreditado?
“Esto demuestra que no vamos a ser capaces de acabar con el melanoma eliminando únicamente una pequeña proporción de células”, coincide por su parte Morrison. “Tendremos que reorientar nuestros esfuerzos científicos, y mientras seguimos buscando nuevos tratamientos para el cáncer de piel, deberemos considerar que es necesario eliminar una elevada cantidad de las células tumorales”, añade el dermatólogo Timothy Johnson, otro de los co-autores.
“Ahora habrá que revisar si todos los cánceres que hasta el momento seguían la hipótesis de las células madre del cáncer la cumplen con nuestro modelo”, explica Quintana, que no descarta incluso que su ratón de laboratorio no sea válido para otros tumores. “No podemos asumir nada”, añade, “ni siquiera estamos diciendo qué es lo que pasa en el paciente, sino que dado que demostramos que la gran mayoría de las células cancerosas tiene el potencial de reproducir el tumor en condiciones experimentales, es importante eliminar todas las células malignas para acabar con el melanoma. Porque el 25% de ellas, y probablemente más, tienen capacidad tumorgénica”.
Ni ella ni el autor de un comentario en la misma revista creen que el modelo de las células madre tumorales esté totalmente desacreditado, aunque sí que habrá que revisar las cifras que se han manejado hasta ahora porque probablemente se hayan infravalorado. “No está claro cómo de relevantes clínicamente son estos resultados”, reconoce Connie Eaves, de la Agencia del Cáncer canadiense en su artículo editorial.
“Es posible que sus conclusiones sean aplicables únicamente para un pequeño grupo de tumores, con mutaciones específicas o sólo en ciertas fases de la progresión tumoral, que se deban a ciertos elementos del entorno del tumor o al estado de inmune del paciente”, señala el editorialista. “En cualquiera de los casos, este trabajo nos despierta un sano escepticismo”.
Fuente:El Mundo
Tags: Cáncer, Cáncer de Piel, Genes, maligno, melanoma, MIR, mutaciones, paciente, radioterapia, salud, supervivencia, té, tratamiento, tumor
Un nuevo fármaco para las españolas con cáncer de mama
November 14th, 2008 · No Comments · Cáncer de Mama
DISPONIBLE DESDE DICIEMBRE
Las mujeres españolas con cáncer dispondrán desde el próximo mes de diciembre de un nuevo fármaco con el que luchar contra el cáncer de mama. El medicamento (lapatinib), sólo puede usarse en un 20% de las pacientes con un subtipo específico de tumor, pero supone una nueva herramienta para las que ya habían recaído con los tratamientos previos.
El fármaco, que GlaxoSmithKline (GSK) comercializará en España como ‘Tyverb’, supone una nueva oportunidad para las mujeres con un cáncer de mama de tipo HER2 positivo (cuyo tumor sobreexpresa esta proteína), que ya tienen metástasis y que han dejado de responder a Herceptin (trastuzumab), el único fármaco que hasta el momento iba dirigido específicamente contra este agresivo tipo de cáncer.
Esta variedad de cáncer de mama afecta a casi la mitad (44%-48%) de las pacientes menores de 40 años y a una cuarta parte del total (entre el 20% y el 25% de los cánceres de mama presentan esta característica). Es uno de los más agresivos, de peor pronóstico y, por tanto, con mayor riesgo de recaída y mortalidad. “Hace cinco o seis años conocíamos esa característica, pero no teníamos nada que ofrecerles a estas mujeres”, ha indicado la doctora Ana Lluch, jefa del servicio de Oncología del Hospital Clínico de Valencia.
Aunque el medicamento estará disponible ‘oficialmente’ a partir de diciembre, a falta de los últimos trámites del Ministerio de Sanidad (que ya ha fijado el precio industrial), muchas mujeres se han beneficiado de él en España a través de su participación en ensayos clínicos y de un procedimiento denominado ‘uso compasivo’ (que permite usar tratamientos no autorizados para pacientes sin otra alternativa). Como ha destacado en rueda de prensa el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica, Ramón Colomer, las pacientes y los investigadores españoles han jugado un importante papel en el desarrollo de este producto a través precisamente de los ensayos clínicos.
A diferencia de los demás tratamientos disponibles para este tipo de cáncer, lapatinib es una de administración oral, lo que permite a las pacientes tomar el tratamiento en su domicilio. “Se trata de una ventaja indiscutible para las pacientes, ya que resulta mucho más cómodo que perfundir la vena en el hospital”, ha indicado por su parte Lluch. En el ensayo de registro, las mujeres tratadas con una combinación de lapatinib y capecitabina tardaban casi el doble en recaer que las que únicamente tomaban este último compuesto (6,2 frente a 4,3 meses).
Además, actúa de una forma diferente del resto de tratamientos ya que lo hace desde el interior de la célula, inhibiendo tanto al receptor ErbB2 como al ErbB1, ambos responsables del crecimiento y proliferación tumoral. Al actuar desde el interior de la célula, lapatinib no se verá afectada por las posibles modificaciones o por la presencia de mutaciones del dominio extracelular del receptor.
En cuanto a la seguridad, ha demostrado en general un buen perfil de toxicidad. “Se ha comprobado que sólo o en combinación con otros antitumorales aumenta el tiempo libre de progresión de la enfermedad, tiene muy pocos efectos secundarios y presenta la ventaja de ser oral”, afirmó Lluch.
Aunque el medicamento se ha aprobado en la Unión Europea (un año y medio más tarde que en EEUU) para mujeres con enfermedad de metastásica, todos los especialistas han destacado que ya hay ensayos en marcha para demostrar que también puede ser útil en estadios más tempranos de la enfermedad. Para ello, según ha indicado GSK, se evaluará su uso solo y en combinación con otras terapias (quimioterapia, terapia hormonal y otros fármacos dirigidos) en todo el espectro del cáncer de mama, desde el metastásico al estadio tumoral inicial.
Además, los estudios seguirán indagando en algo que ya se ha visto en los trabajos previos y que indica que el fármaco reduce la incidencia de metástasis cerebrales, una de las localizaciones ‘preferidas’ de los tumores HER2.
Fuente: El Mundo
Tags: Cáncer, Cáncer de Mama, capecitabina, efectos secundarios, enfermedad, España, fármaco, glaxosmithkline, HER2, Herceptin, hormonal, Lapatinib, metastásico, metástasis, mortalidad, mujer, mutaciones, oncología, paciente, proteína, quimioterapia, Sanidad, terapias, Trastuzumab, tratamiento, tumor, Tyverb
Científicos españoles crean ratones un 40% más longevos y resistentes al cáncer
November 14th, 2008 · No Comments · Cáncer
ANIMALES MÁS SALUDABLES EN SU VEJEZ
- Los animales viven más y también en mejores condiciones
Super Ratón, el personaje de dibujos animados de la factoría Terrytoons que volaba por las pantallas de televisión en la década de los ochenta con su capa roja, obtenía los poderes de una alimentación especial. En el laboratorio de María Blasco, en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), los roedores obtienen sus ’superpoderes’ de la telomerasa, una sustancia que protege a las células del envejecimiento y permite a los animales ser un 40% más longevos de lo normal.
Los telómeros se parecen mucho al capuchón de un bolígrafo, protegen el final de los cromosomas y salvaguardan a las células del desgaste que van sufriendo en sus extremos: Cuanto más envejece la célula, más se van acortando sus telómeros. Esta relación entre telómeros y envejecimiento se conoce desde 1990, gracias a los trabajos de Carol Greider y Calvin Harley; que descubrieron que cuanto más largos son los telómeros más puede dividirse una célula (y por lo tanto, el organismo se mantiene joven durante más tiempo).
En esta ecuación, la enzima telomerasa (encargada de alargar los telómeros) juega un papel clave. Ya se había demostrado que una sola célula puede llegar a ser inmortal simplemente aumentando sus niveles de telomerasa. Sin embargo, como explica Blasco a elmundo.es nunca se había logrado aumentar la esperanza de vida de un organismo completo (ni siquiera en gusanos o moscas) mediante esta misma fórmula, porque esta enzima no está exenta de riesgos: “La telomerasa per se no es mala, pero las células tumorales también la necesitan, por lo que incrementar sus niveles equivale a aumentar el riesgo de desarrollar un tumor”.
Para lograr la ecuación perfecta, el equipo de Blasco probó a modificar genéticamente a los ratones en una doble dirección: aumentando los niveles de telomerasa para que no envejeciesen e incrementando al mismo tiempo la presencia de varios genes supresores tumorales (p53, p16 y p19ARF) para protegerles del cáncer. Para ello, emplearon un modelo de ratón creado también en las mismas instalaciones del CNIO por el equipo de Manuel Serrano y que es ‘inmune’ al cáncer gracias a sus modificaciones genéticas; y sobre ese ejemplar aumentaron la proteína TERT, responsable de la regeneración de los telómeros.
“Este trabajo [publicado en la revista 'Cell'] es una prueba de concepto de que es posible aumentar la longevidad de un organismo mediante estos cuatro elementos”, subraya Blasco. Y es que no sólo lograron alargar la vida de los animales un 40% sobre los tres años que suelen vivir de media estos animales, sino que lo hicieron en buenas condiciones.
Los nuevos ratones modificados genéticamente presentaban un buen estado neuromuscular a edades avanzadas, mayor tolerancia a la glucosa (lo que equivale a menor diabetes en la vejez) y tejidos más sanos capaces de mantenerse jóvenes durante más tiempo (como la piel y el tracto digestivo, por ejemplo). Trasladado a los humanos, el logro conseguido equivaldría a poder vivir hasta los 120 años.
Aplicaciones contra el cáncer
Sus conclusiones, además, podrían tener aplicaciones inmediatas en humanos, ya que como destaca la investigadora, ya existen compuestos oncológicos que funcionan aumentando el nivel de los supresores tumorales y también hay moléculas diseñadas para aumentar la telomerasa. “Se están usando para el tratamiento de enfermedades relacionadas con el envejecimiento precoz y el acortamiento de los telómeros, como la disqueratosis congénita [un raro síndrome de envejecimiento prematuro], algunas anemias aplásicas, la fibrosis pulmonar idiopática e incluso el sida, puesto que los pacientes con VIH también tienen los telómeros más cortos a causa del estado de su sistema inmune”.
En el estudio han participado también investigadores de la Universidad de Valencia, así como de la Universidad Complutense de Madrid y del Grupo de Supresión Tumoral del propio CNIO que dirige Manuel Serrano.
“La vida es muy robusta”, subraya la investigadora española, “y por eso es muy difícil modificarla, porque todos los elementos del organismo están ajustados a la evolución”. De hecho, añade, envejecimiento y cáncer deben ir de la mano si se quiere ‘manipular’ la longevidad: “No tiene sentido poder vivir más tiempo si se desarrolla un cáncer; y viceversa, estar protegidos del cáncer, si envejeciésemos muy pronto”.
A Blasco le gusta pensar que el cáncer no deja de ser una enfermedad degenerativa más, una consecuencia del envejecimiento celular. “Con los años, las células son menos sanas, por lo que les cuesta más reparar los daños que se van acumulando. Al mismo tiempo, las células acumulan más mutaciones con el paso del tiempo que favorecen que se dividan más de lo normal”.
Al final, explica, se trata de averiguar las causas moleculares del envejecimiento en su conjunto. “Todo tiene relación con la degeneración. Cada persona tiene una susceptibilidad diferente a ciertas enfermedades cuando envejece: Alzheimer, problemas de corazón, pulmonares… Y hay que evaluar porqué las células se degeneran, da igual que sean neuronas o células del corazón”.
Fuente: El Mundo
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Secuencian por primera vez el genoma del cáncer de un individuo
November 5th, 2008 · No Comments · Cáncer
Por primera vez se ha secuenciado también el mapa genético de un asiático y un africano.
El puzzle del cáncer se complica cada día un poco más. Por primera vez, un grupo de investigadores ha secuenciado el genoma concreto de una mujer fallecida a causa de una leucemia mieloide aguda y ha hallado mutaciones en 10 genes concretos. Aunque dos de ellos ya se habían relacionado anteriormente con esta enfermedad, los otros ocho son unos completos ‘desconocidos’ para los científicos que nunca antes los habían vinculado en ningún estudio con este tipo de cáncer de la sangre.
Los resultados, aparecidos esta semana en las páginas de la revista ‘Nature’, son aún más sorprendentes si se tiene en cuenta que los investigadores buscaron estas mismas ocho mutaciones en el ADN de los tumores de otras 187 personas con leucemia mieloide aguda y no encontraron ninguna. ¿Mutaciones personalizadas? Así parece, según se desprende de este análisis genómico único por el momento, llevado a cabo con una mujer de unos 50 años, que finalmente falleció por esta enfermedad.
Este nuevo genoma se completa en la misma revista con otras dos secuenciaciones completas: la de un individuo de origen africano (un nigeriano de la etnia Yoruba) y otro asiático (un individuo chino de etnia Han). Desde que el primer genoma humano se completó en 2004, los avances tecnológicos han permitido que la secuenciación sea más precisa, más rápida y también más económica.
Además, los investigadores han contando como referencia con las secuencias ya obtenidas en proyectos anteriores, como son el genoma de James D. Watson, codescubridor de la estructura del ADN, y Craig Venter, que puso en marcha su propio ‘proyecto genoma’ en 1999 al margen de la iniciativa pública. Ambos eran de origen europeo, por lo que se espera que este nuevo trabajo abra la vía al análisis de la variación genómica en las distintas etnias humanas.
Células sanas y tumorales
Para el trabajo de la leucemia, investigadores del Centro de Secuenciación del Genoma y el Centro de Cáncer Siteman de la Universidad de Washington (EEUU), tomaron una pequeña biopsia de la piel de la paciente para analizar en estas células sanas toda su secuencia completa de ADN. Posteriormente, repitieron la operación con células tumorales que obtuvieron de su médula ósea (allí donde se ‘aloja’ la leucemia mieloide aguda ó LMA).
Buscando las diferencias entre las células sanas y las enfermas, los especialistas tuvieron que revisar los 3.000 millones de pares de bases que componen el genoma humano hasta dar con el único 2% que no mostraba ninguna similitud. Allí es donde encontraron las mutaciones en 10 genes, ocho de los cuales no se habían relacionado con anterioridad con el tipo de leucemia mieloide que padecía la mujer. Tres de los genes afectados eran supresores tumorales, es decir, que en condiciones normales deberían haber actuado para frenar el crecimiento del cáncer.
Otros cuatro parecen estar implicados en vías de señalización que promueven el crecimiento irregular de células que da lugar a un tumor. Y el último gen podría explicar por qué la mujer no respondió bien a los tratamientos recibidos durante el curso de su enfermedad, porque actúa como ‘transportista’ de los fármacos al interior de la célula. Las mutaciones se hallaron tanto en las muestras tomadas en la paciente al inicio de su diagnóstico como, posteriormente, cuando sufrió una recaída. La LMA es el tipo de leucemia aguda más frecuente en adultos y progresa con rapidez si no se trata a tiempo (a diferencia de las crónicas, que tienen un curso más lento).
Como explican en su trabajo, igual que otros cánceres, éste es consecuencia de una acumulación de mutaciones en el ADN de las células a lo largo de la vida de un individuo. Sin embargo, de momento se sabe poco sobre la naturaleza precisa de estos cambios y en qué momento la suma de ‘errores’ desemboca en un cáncer. Aunque basándose en sus descubrimientos sospechan que todo tiene lugar de manera secuencial: la primera mutación deja a la célula más vulnerable y así, uno por uno, se van sumando los errores sucesivos. De hecho, el trabajo destaca que una de las mutaciones (en el gen FLT3) no se identificó en todas las células tumorales, por lo que piensan que ésta pudo ser la última en sumarse a la lista.
Mutaciones únicas
Por si quedase alguna duda sobre lo ‘individualizadas’ que eran estas alteraciones, los investigadores trataron de hallarlas en las muestras de otras 187 personas. Ninguna estaba en su ADN. “Esto sugiere que hay una tremenda diversidad genética en el cáncer. Hay probablemente muchas, muchas formas de mutar un pequeño número de genes para llegar al mismo resultado. Sólo estamos viendo la punta del iceberg en términos de identificar estas combinaciones que pueden dar lugar al tumor”, apunta Richard Wilson, otro de los firmantes.
Hasta ahora, los esfuerzos por descifrar los llamados genes del cáncer (aquellos que están mutados o que pueden tener relevancia en la aparición de la enfermedad), habían tenido una orientación distinta. “Nunca antes se había secuenciado el genoma de un individuo para encontrar todas las mutaciones que son únicas en ’su’ cáncer”, apunta uno de los firmantes de este trabajo, Timothy Ley, hematólogo y profesor de Medicina en la Universidad de Washington. “Nosotros no sabíamos lo que nos encontraríamos, pero sí que las respuestas a por qué esta mujer tenía leucemia debían estar ‘escritas’ en su ADN”.
Sí se había secuenciado el genoma de ciertos tipos de cáncer (como los de pulmón, mama o colon), buscando mutaciones en los principales genes sospechosos de estar ‘estropeados’; pero esa orientación, como advierte Ley, tenía más riesgos de dejarse alguna mutación en el camino sin descubrir. “Hasta ahora sólo habíamos estado mirando debajo de la farola, pero este equipo ha logrado iluminar toda la calle”, apunta Francis Collins, ex director del Instituto de Investigación del Genoma Humano.
Fuente:El Mundo
Tags: ADN, biopsia, Cáncer, crónica, diagnóstico, enfermedad, fármaco, Genes, Genética, Genoma, investigación, leucemia, médula ósea, mieloide, MIR, mujer, mutaciones, paciente, secuenciación, té, tratamiento, tumor
Descifrando el genoma del cáncer de pulmón
October 22nd, 2008 · No Comments · Cáncer de Pulmón, Genética
NUEVOS GENES
- La secuenciación de 600 genes permite identificar 26 que son clave en la enfermedad.
- Algunos no se habían relacionado nunca con la aparición de tumores.
MADRID.- ATM, APC, ERBB4, FGFR4, RB1, NF1… No, no es una sopa de letras, ni un error de mecanografía. Algunas de estas siglas encierran uno de los últimos y más importantes descubrimientos alrededor del cáncer de pulmón. La revista ‘Nature’ publica esta semana, la lista más actualizada y completa de genes implicados en esta enfermedad que cada año se cobra la vida de un millón de personas en todo el mundo.
El hallazgo ha sido posible gracias a la colaboración de la flor y nata de la investigación estadounidense. Washington, Houston, Massachussets, Boston, Nueva York, Michigan… Los principales laboratorios del país, con la financiación del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano (NHGRI, según sus siglas en inglés), se han unido para descifrar el mapa genético del adenocarcinoma, el tumor pulmonar más frecuente.
Para sus trabajos, el equipo encabezado por Richard Wilson (de la Universidad de Washington) utilizó muestras de tejido tumoral de 188 pacientes. En total, los investigadores secuenciaron más de 600 genes que hasta ahora ya habían demostrado estar implicados en mayor o menor medida en el origen del cáncer.
Gracias a la última tecnología genómica y a la colaboración multidisciplinar entre casi 100 especialistas de distintas ramas científicas, este estudio ha permitido identificar en tan sólo dos años 26 genes que están altamente mutados en las células del adenocarcinoma, pero no en las sanas.
Algunos ‘desconocidos’ para los oncólogos
Esta cifra prácticamente triplica el número de genes del cáncer de pulmón conocidos hasta ahora, con las oportunidades que eso abre de cara a futuros tratamientos. Y lo que es mejor, muchos de ellos nunca antes se habían asociado con este tipo de tumor pulmonar.
“Nos sorprendió especialmente NF1″, reconoce Wilson a elmundo.es. Se trata de hecho de un gen relacionado con una rara enfermedad denominada neurofibromatosis 1; igual que lo es ATM, otro gen implicado en un raro trastorno hereditario como la ataxia telengiectasia o síndrome de Louis-Bar. Asimismo, los científicos han podido descubrir la relación con el cáncer de pulmón de algunos genes relacionados con otros tumores, como el APC (implicado en el colorrectal) o RB1 (causante del retinoblastoma infantil).
Sin embargo, la investigación no se ha limitado a detectar los genes que están mutados con más frecuencia en las células tumorales que en las normales, sino que ha analizado las relaciones entre ellos, buscando vías de señales alteradas, conexiones erróneas y diferentes patrones de mutaciones entre fumadores y no fumadores. No es sorprendente, reconocen, que los pacientes con adenocarcinoma que fumaban acumulasen en sus células alrededor de 50 mutaciones genéticas, mientras que los no fumadores apenas tenían cinco ‘errores’.
Conexiones y vías de señales
En otros casos, los autores descubrieron que las células tumorales que presentaban errores en genes como EGFR o PTEN, solían tener menor índice de otras mutaciones acumuladas, lo que podría indicar que éstas tienen mayor capacidad de promover el crecimiento del tumor por sí solas, sin necesidad de que se acumulen otros errores en el ADN. En el caso de KRAS, otro viejo conocido, por ejemplo, los científicos no hallaron ninguna relación entre su presencia y el grado del tumor, lo que podría indicar que este gen es crítico sobre todo en el inicio de la carcinogénesis.
Estos hallazgos vienen a confirmar que el cáncer es fruto de una acumulación de errores genéticos en nuestro ADN (“no existe un sólo gen mágico”, dice Wilson), que pierde su capacidad para repararlo a medida que las células tumorales adquieren más y más errores. De hecho, el estudio observó que los pacientes con un cáncer más avanzado acumulaban en su ADN más mutaciones que aquellos con enfermedad en estadios iniciales.
En términos cuantitativos, además, algunas mutaciones se vieron con más frecuencia en los 188 pacientes. Es el caso de la vía MAPK, que se observó en el 70% de los tumores; frente a mTOR, una mutación detectada en el 30% de las muestras y que abre la posibilidad a que estos tumores respondan al tratamiento con rapamicina, un fármaco que actúa sobre esta vía y que ya se utiliza para evitar el rechazo después de un trasplante de órganos.
“Sabemos desde hace tiempo que el cáncer no es una enfermedad de un sólo gen”, explica el doctor Wilson. “Es compleja y puede variar de alguna manera de un paciente a otro. Necesitamos estudiar más tumores y conocer mejor su genoma para entender mejor todas las posibles combinaciones de mutaciones que lo provocan y nuestro estudio supone un gran avance en esta dirección”, subraya.
A pesar del paso de gigante que este trabajo representa, los autores reconocen que aún serán necesarias muestras de tumores más amplios y nuevos trabajos para seguir comprendiendo la complejidad genética y molecular del cáncer de pulmón. “Este estudio pionero nos ha permitido obtener el retrato más claro y completo de esta enfermedad logrado hasta la fecha. Esta ‘fotografía’ nos permitirá centrar los esfuerzos de nuestra investigación a partir de ahora y acelerar los esfuerzos para desarrollar nuevas estrategias que desarmen a este devastador mal”.
Fuente: El Mundo
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Epidemiología del cáncer
November 3rd, 2000 · No Comments · Cáncer
Frecuencia: El cáncer es la segunda causa principal de muerte, detrás de las enfermedades cardíacas. Sin embargo, las muertes por enfermedades cardiovasculares están disminuyendo, mientras que las muertes por cáncer están aumentando. Se estima que a lo largo del siglo XXI, el cáncer será la principal causa de muerte en los países desarrollados. A pesar de esto, se ha producido un aumento en la supervivencia de los pacientes con cáncer.
Causa del cáncer: Es desconocida, pero se conocen la mayoría de los factores de riesgo que lo precipitan. El principal factor de riesgo es la edad o el envejecimiento, ya que dos terceras partes de todos los cánceres ocurren a cualquier edad. El segundo factor de riesgo es el tabaquismo, y le siguen la dieta, el sedentarismo, la exposición solar y otros estilos de vida. Sea como fuere, no podemos pensar en el cáncer como una enfermedad de causa única, sino más bien como el resultado final de una interacción de múltiples factores, entre los que se incluyen el ambiente, los hábitos dietéticos, la herencia genética, etc. En la actualidad se realizan infinidad de estudios epidemiológicos que tratan de buscar asociaciones de toda índole con el cáncer. Así, por ejemplo, para discernir entre genética y ambiente, existen estudios que comparan la incidencia de distintos cánceres en una población de origen con la incidencia de los mismos cánceres en una población emigrante en otro ambiente (cáncer de estómago en Japón con cáncer de estómago en sucesivas poblaciones de emigrantes japoneses en Estados Unidos).
Morfología del cáncer
Las células tumorales tienen una morfología alterada que depende de la diferenciación y de la anaplasia.
- La diferenciación celular de un tumor es el grado en el que las células cancerosas se asemejan a las células normales de las que proceden, tanto morfológica como funcionalmente. Generalmente, los tumores benignos son bien diferenciados y los cánceres varían desde bien diferenciados a indiferenciados.
- La anaplasia es la ausencia de diferenciación que conlleva a una falta de especialización o de función celular y, generalmente, cuanto más indiferenciado sea un cáncer, más alta es su velocidad de crecimiento. En general, lo que diferencia un cáncer maligno de otro benigno, es la capacidad que poseen sus células de lograr una trasvasación exitosa (o metástatizar), que se define como la capacidad que posee una célula tumoral de infiltrarse al torrente sanguíneo (o linfático), mediante la ruptura de moléculas de adhesión celular que sujetan a las células a la membrana basal, con posterior destrucción de esta última. Esta característica que se adquiere luego de sucesivas alteraciones en el material genético celular, donde es común observar cromosomas fragmentados, pérdida de genes supresores de tumores (como el p53 o el bcl3), receptores de señales mutados autoinductivos (etapa avanzada de diferenciación), es la que origina el proceso de metástasis; es decir, la invasión y destrucción de tejidos. Dicho proceso de trasvasación posee una escasa eficiencia, que es del orden de 1 en 10.000 casos. La baja eficiencia se debe principalmente a la actividad del sistema inmunitario.
Por otro lado, cabe destacar que la característica que hace mortales a los cánceres malignos, comparativamente con los benignos (no mortales), es la mencionada capacidad de invasión de tejidos, en donde las células tumorales, generalmente cuando se alojan en el parénquima de un órgano, destruyen la arquitectura del mismo, siendo, a su vez, sus residuos metabólicos tóxicos para las células sanas adyacentes, causando la eliminación de este tipo celular. Una capacidad interesante propia de células cancerosas invasivas es la producción de vasos sanguíneos (angiogénesis) para nutrirse, los cuales son los responsables de la densa red vascular que poseen los tumores (los tumores secretan hormonas responsables de la formación de extensas redes de capilares y vasos sanguíneos nuevos). Esta característica le permite al parénquima tumoral tener un gran aporte de oxígeno y nutrientes, lo cual favorecerá su crecimiento y proliferación a mayor velocidad y distancia. Esta capacidad se encuentra generalmente ausente en neoplasias benignas, no generando típicamente estos factores angiogénicos y en las que además sus células no poseen la capacidad de trasvasarse, por lo cual es de esperar que crezcan hasta un determinado tamaño compatible con la cantidad de nutrientes de que disponen.
En conclusión, según recientes trabajos de investigación, en general, una única mutación en el material genético celular no es la responsable de transformar a una célula sana en cancerosa; por el contrario, se requieren múltiples mutaciones (que a la postre suelen degenerar en aberraciones cromosómicas), las cuales son generadas ya sea por sucesivos ciclos replicativos o por factores externos inductores de la carcinogénesis (químicos, físicos y/o biológicos); en donde exista algún daño específicamente en la secuencia de exones de protooncogenes y de genes supresores de tumores, que son los encargados de regular el ciclo celular y la muerte celular programada (apoptosis) respectivamente [en un lenguaje menos académico la apoptosis es comparable a un suicidio, con el fin de preservar la integridad celular del tejido conservando en el mismo solo células sanas]. Cualquier otra mutación desencadenará en la transcripción de genes p53, p21 y p16 responsables, entre otros, de la apoptosis. De esta manera, es posible entonces establecer una relación entre envejecimiento y cáncer por las causas mencionadas, dado a que la mayor parte de los pacientes que padecen cáncer tienen edades avanzadas, aunque existen patologías cancerosas típicamente puerperiles, juveniles o del adulto jóven. En etapas tempranas, donde existe una bajo nivel de diferenciación de estas células, se observa que la frecuencia de replicación es ligeramente mayor a la esperada; pero, aún en estas condiciones, las células siguen cumpliendo con las funciones normales propias del tejido. Luego, en estadíos más avanzados, es posible detectar cambios en la bioquímica celular, donde aparecen enzimas y proteínas que no son propias del tipo celular, como nuevas proteínas canal (usualmente son las responsables de evacuar selectivamente altas concentraciones de quimioterápicos, y por ende de generar resistencia a los mismos), presencia de telomerasa, gradiente continuo (patológico) de segundos mensajeros intracelulares que participan en la transducción de señales, secuencias promotoras del ADN dañadas, etc.
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