Combinación de dos quimioterapias duplica la supervivencia en pacientes con cáncer de pulmón de más de 70, según estudio
June 5th, 2010 · Comments Off · 1
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Entre el 30 y el 40% de los pacientes con cáncer reciben terapias dirigidas en Salamanca
May 20th, 2010 · Comments Off · 1
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El corazón: Una víctima involuntaria de algunas terapias dirigidas contra el cáncer
March 30th, 2010 · Comments Off · 1
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Logran el primer embarazo en España después de un trasplante de tejido ovárico
March 24th, 2009 · No Comments · Cáncer
MUJER CON CÁNCER DE MAMA
- Hasta ahora sólo hay otros cinco niños nacidos en otros países tras esta intervención
- Es la primera vez en el mundo que se combina este implante con la vitrificación de óvulos
- La mujer, que había sufrido un cáncer de mama, se encuentra de 15 semanas
Cuando nazcan el próximo mes de agosto (si no se adelantan a la fecha prevista), dos anónimos gemelos de Valencia podrán presumir de ser los primeros en muchas cosas. Su madre, habrá sido la primera española en dar a luz tras recibir con éxito un trasplante de su propia corteza ovárica (la primera en el mundo que se somete a esta operación por un cáncer de mama); serán los primeros del mundo en nacer ‘en pareja’ gracias a esta técnica; y los pioneros fruto de una combinación de trasplante y vitrificación de ovocitos.Desde hace años, el cáncer ha dejado de ser un obstáculo para la maternidad. Cada vez son más las opciones que las mujeres tienen a su alcance para no perder la fertilidad a causa de los tratamientos; y el trasplante de tejido ovárico es uno de los que se va asentando con fuerza. A pesar de eso, sólo hay en la actualidad cinco niños nacidos vivos sanos tras esta intervención. Los dos chicos de Valencia harán el número seis y siete de esta lista que abrió por primera vez la hija de Quarda Tourait, nacida en Bélgica en 2004.
En aquella ocasión se logró por primera vez lo que ahora han repetido científicos valencianos, encabezados por las doctoras Juana Crespo, directora médica del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) de Valencia, y María Sánchez, ginecóloga del Hospital Universitario Doctor Peset. Ambas han presentado hoy en sociedad este pionero embarazo acompañadas por el conseller de Sanidad, Manuel Cervera. La mujer, de 39 años de edad, se encuentra en su semana número 15 de gestación, y según han explicado a elmundo.es fuentes de la Conselleria, no se conocerá su identidad hasta que dé a luz.
La extracción de la corteza se realizó mediante laparoscopia (una intervención sencilla que deja apenas unos centímetros de cicatriz) antes de que la mujer recibiese la quimio y la radioterapia. Esta muestra de tejido se conservó congelada a 196 grados bajo cero en el Centro de Transfusión de la Comunidad Valenciana, de donde fue recuperada para volver a implantarla una vez finalizadas las terapias oncológicas.
Aunque cualquier tipo de quimioterapia puede afectar a la fertilidad, ésta no suele ser una de las principales preocupaciones en el caso del cáncer de mama. Hasta ahora, de hecho, las intervenciones de este tipo se habían realizado a mujeres con linfomas de Hodgkin o leucemias, otros tumores cuyas terapias sí suelen repercutir más gravemente en la esterilidad. “Aunque la dosis de ciclofosfamida que se usa para cáncer de mama no llega a ser esterilizante”, aclara a elmundo.es la doctora Sánchez, “la dosis acumulada, sumada a la edad de la mujer sí puede tener su efecto”.
La intervención
La futura mamá fue sometida al trasplante de tejido ovárico en enero de 2008. En este caso, el tejido se implantó en el ovario izquierdo, a la espera de que la corteza fuese capaz de ‘agarrar’ de nuevo y devolver a la paciente su función hormonal y ovulatoria.
Es a esta altura del procedimiento cuando el caso de Valencia vuelve a incluir alguna novedad respecto a lo que había ocurrido hasta ahora en otros casos similares. Primero se intentó un embarazo natural, mediante sus propios óvulos, nuevamente generados por su organismo gracias al éxito del trasplante. Pero esto no fue viable, ya que además de las lesiones producidas por la quimioterapia y la radioterapia, con anterioridad ya presentaba obstrucción en las trompas
Por ello, la mujer valenciana se sometió a un tratamiento de reproducción asistida. Como explica el doctor Justo Callejo, jefe de Ginecología del Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona, de los cinco nacimientos logrados hasta ahora, sólo dos se han producido de manera espontánea, “el resto se han llevado a cabo utilizando técnicas de reproducción asistida; fundamentalmente la llamada microinyección espermática o la fecundación in vitro”. A su juicio, de hecho, en el futuro todo indica que el trasplante de tejido ovárico descongelado “tendrá que apoyarse en técnicas de reproducción asistida para garantizar su éxito”.
Aunque como ha aclarado María Sánchez, no todas las mujeres con cáncer “van a necesitar someterse a tratamientos de reproducción asistida para poder ser madres, porque el implante de tejido ovárico es una técnica que permite el embarazo natural. Ésta es nuestra siguiente meta”.
Sus médicos lo explican argumentando que por su edad y por los efectos de la congelación del tejido ovárico, la paciente tenía una limitada reserva de ovocitos, las células precursoras de los óvulos. La vitrificación permite congelar un número suficiente de dichos ovocitos, mantenerlos en unas condiciones especiales que garanticen el éxito de la fecundación ‘in vitro’.
Sólo en Valencia, donde se aloja el primer banco público de tejido ovárico de España, el primer acreditado por el Ministerio de Sanidad, más de 250 mujeres han acudido desde febrero de 2005 para preservar sus muestras y tratar de recuperar la fertilidad una vez acabado el tratamiento contra el cáncer. Hasta la fecha, seis de ellas ya han recibido el implante de su propio ovario y esperan recuperar su función ovárica con normalidad en un plazo que, según los casos, oscila entre cinco semanas y ocho meses.
A pesar de los avances en este campo, la opción más extendida entre mujeres con cáncer sigue siendo la congelación de embriones, aunque para estos casos se requiere que la mujer tenga pareja estable (o bien decida recurrir a un donante de semen).
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‘El cáncer de cuello de útero me sonó a chino’
March 20th, 2009 · No Comments · Cáncer de Cuello de útero
SEGUNDO TUMOR MÁS FRECUENTE EN LAS MUJERES
- Es el segundo tumor más frecuente en las mujeres, pero el diagnóstico provoca sorpresa
- La vacuna que ha causado reacciones a dos niñas en Valencia trata de prevenirlo
“Mi madre había tenido cáncer de ovario, pero eso del cuello del útero me sonó a chino”. Pilar es una de las alrededor de 4.000 españolas que cada año reciben un diagnóstico de cáncer cervical, el segundo más frecuente en las mujeres después del de mama. Mientras los expertos siguen tratando de averiguar qué les pasa a las dos niñas de Valencia que recibieron la vacuna diseñada para prevenir esta enfermedad, elmundo.es ha charlado con quienes no han llegado a tiempo para contar con esta polémica protección.Pilar tiene una hija de 20 años y, a pesar de todo por lo que ha pasado ella misma, reconoce que el caso de Valencia le preocupa, y que prefiere esperar a que todo se aclare antes de que la chica reciba los tres pinchazos establecidos para prevenir la infección por el papilomavirus. El mismo agente de transmisión sexual que ocasionó su cáncer hace cinco años y que en la mayoría de los casos, el propio sistema inmune es capaz de controlar por sí solo.
“Me habían hecho de todo para conocer el origen de mis fortísimos dolores de espalda, pensaban que era algo de columna, o cólicos en el riñón”, relata esta mujer de 50 años. Nadie sospechó que había una causa ginecológica, hasta que un urólogo se topó con ‘algo’ que le obstruía el paso hasta los riñones.
Ese ‘algo’ era un tumor en el cuello del útero (el pequeño cono que separa la vagina del útero), medía casi 8 centímetros y en el momento del diagnóstico se encontraba ya muy avanzado, en la llamada fase IV-a. Por eso, el tratamiento de Pilar obligó a descartar la cirugía y centrarse en otros tres elementos: la radioterapia, la quimioterapia y la braquiterapia (una especie de ‘radio’ interna que deposita la radiación directamente en el interior del útero, en las proximidades del tumor).
La citología permite detectar las lesiones precancerosas en la mayoría de casos
Su caso es minoritario en los países desarrollados, donde los programas de citología permiten detectar la mayoría de los tumores en estadios iniciales. Y como explica el doctor Antonio González, oncólogo del centro MD Anderson de Madrid, esa diferencia repercute no sólo en el tipo de tratamiento, sino en el pronóstico de la enfermedad.
“La cirugía se reserva sólo para lesiones muy, muy precoces, en tumores de menos de 4 centímetros que no han invadido ningún tejido cercano”. En cuanto a los porcentajes, la supervivencia varía desde más del 90% para los estadios iniciales hasta menos del 20% para los casos más avanzados, con invasión de la vejiga o el recto o bien metástasis a distancia, en otras zonas alejadas del organismo.
Optimismo y efectos colaterales
Por si enterarse de que tenía el segundo cáncer más frecuente entre las mujeres no fuese suficiente, Pilar andaba lidiando con una depresión causada por su reciente separación. A su cargo, una hija de 15 años y un chico de 10. “A pesar de todo, el cáncer me sirvió para salir del bache”.
Con un optimismo que contagia, Pilar habla del cáncer “en segunda persona”, de que “hay que tirar ‘palante’”, de que “la sala de espera de la quimio era un cachondeo por el buen ambiente con las otras mujeres”, de que “no ha sido muy malo de llevar”, de que “aparte de tener cáncer también tienes más cosas”, de que sin la familia y los amigos no lo hubiese conseguido…
La enfermedad suele diagnosticarse como media alrededor de los 48 años en España; aunque un 47% de los casos se identifican en menores de 35 años. Según las estadísticas más recientes, el 95% de los 500.000 nuevos casos anuales se da en países en desarrollo. Sin embargo, como recuerda el doctor Andrés Poveda, del Instituto Valenciano de Oncología, “no hay que olvidar que incluso en España la cobertura de la citología no es universal, y sólo llega al 60%-70% de las mujeres”.
A pesar de sus imperfecciones, esta prueba (también llamada test de Papanicolau) ha permitido reducir alrededor del 75% el número de casos en los últimos 50 años sólo en EEUU; pero también la mortalidad que provoca. En los últimos años, además, la introducción de la nueva (y polémica) vacuna para prevenir la infección por el papilomavirus, añade un nuevo aliado en la prevención de este cáncer. “Muchos se han empeñado en un debate baldío para desacreditar esta vacuna”, señala Poveda, “porque creen erróneamente que su uso va a promover la promiscuidad”.
Optimismo
El primer efecto que notó Pilar gracias al tratamiento fue la desaparición de los dolores de espalda, aunque ‘de propina’, el cáncer y las terapias le han debilitado la fuerza en las manos, le han retirado la menstruación, y le han cambiado algo el aspecto de los genitales (“la cara interna de los muslos se puso algo más tostada durante la radioterapia”).
Pilar sigue yendo a sus revisiones cada seis u ocho meses (“yo sé que tengo cáncer, pero esto tiene la importancia que tiene”), tragándose como puede el miedo a la silla ginecológica (otro ‘efecto secundario’), pero disfrutando mucho más de la vida que antes. “Voy al gimnasio, a andar, al teatro, al cine… Ya no me quedo en casa en chándal como antes”, bromea.
“Aunque yo me tome esto ahora como un trago fácil, no lo es; y también hay momentos malos. Pero si no lo tomas con humor y positividad no lo consigues”, apunta. Con tanto humor, que Pilar decidió ‘bautizar’ a su tumor, igual que el protagonista de la novela ‘La sonrisa etrusca’, de José Luis Sampedro. El de Pilar se llamaba Jerónimo, “como el indio”.
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¿Por qué la radioterapia no mata a las células madre del cáncer?
February 10th, 2009 · No Comments · Cáncer
NUEVO DESCUBRIMIENTO
- Estas progenitoras del tumor se protegen de las radiaciones con antioxidantes
Las células madre del cáncer se han convertido en uno de los grandes enigmas de la oncología moderna. Poco a poco, los investigadores van conociendo un poco mejor a esta pequeña población de células maestras que forman parte del tumor y facilitan su supervivencia. La última clave que ayudará a acabar con ellas algún día se puede leer esta semana en las páginas de la revista ‘Nature’, donde un grupo de investigadores ha desentrañado porqué parecen ser más resistentes a los tratamientos.
Ésa era hasta ahora una de las trabas que más intrigaba a la comunidad científica. Entre lo que ya se sabía: que sólo una pequeña porción de todas las que componen un tumor pueden considerarse células madre, que trasplantadas a otro organismo son capaces de reproducir el cáncer en poco tiempo, y que responden muy mal a la quimioterapia y la radioterapia. Es decir, que a pesar de eliminar la mayor parte del cáncer, si algunas de ellas quedan indemnes, ellas solas son capaces de hacer reaparecer la enfermedad transcurrido cierto tiempo.
Maximilian Diehn y su equipo, de la Universidad de Stanford (en EEUU), han descubierto que la clave está en un mecanismo pensado para proteger a las células madre sanas que sirven para regenerar los tejidos a lo largo de la vida de los daños que puedan sufrir en su ADN; pero que en el caso de las células madre tumorales, frena los daños que deberían causarles la radioterapia o la quimioterapia.
Los investigadores fijaron su atención en las especies reactivas de oxígeno, unas pequeñas moléculas en constante movimiento que van dañando a las células mediante un proceso de oxidación. Aunque estas sustancias se producen dentro del proceso de división celular normal, también actúan como mediadoras para facilitar la acción de la radioterapia y la quimioterapia.
Evitar la oxidación
Lo que estos científicos han descubierto es que las células madre (tanto sanas como cancerosas) son capaces de producir una cantidad significativa de proteínas antioxidantes que les protegen del estrés oxidativo. Hasta ahora ya se sabía que esto era así en algunos cánceres de la sangre, pero sus experimentos han permitido demostrarlo también en células madre procedentes de tumores de mama.
Las células madre tumorales, explican, son capaces de producir más antioxidantes que “capturan y desarman” a las especies reactivas de oxígeno. O dicho de otra manera, su ADN permanece protegido frente a los daños oxidativos que deberían causarle las radiaciones y los fármacos quimioterápicos. En las células madre normales, esta misma lógica permite al organismo proteger a estas encargadas de ir regenerando los tejidos.
Lo que es más esperanzador es que los científicos lograron bloquear este mecanismo y hacer que las células madre tumorales fuesen más vulnerables a los tratamientos. “Si irradias un tumor pero te dejas algunas de estas células, la enfermedad puede reaparecer”, señala Robert Cho, otro de los autores.
“Teniendo en cuenta que se trata de las células responsables del mantenimiento y crecimiento tumoral, es vital entender estos mecanismos de resistencia a las terapias”, apunta Diehn por su parte. “En el fondo lo que pretendemos es mejorar la evolución de los pacientes mediante terapéuticas que las ataquen directamente”.
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Un estudio español ‘radiografiará’ el cáncer de pulmón femenino
January 2nd, 2009 · No Comments · Cáncer de Pulmón
2.000 MUJERES PARTICIPANTES
- El cáncer de pulmón es la tercera causa de muerte por cáncer en mujeres europeas
- Esta base de datos determinará diferencias genéticas, hormonales y metabólicas
Mientras la incidencia de cáncer de pulmón en hombres ha ido decreciendo en los últimos años, la enfermedad sigue haciendo mella en las mujeres; y es ya la primera causa de muerte por cáncer entre las estadounidenses y la tercera en el caso de las europeas. Un estudio español, en el que participarán 28 centros, pretende evaluar las características clínicas de los tumores pulmonares que afectan a las mujeres y descubrir sus diferencias con respecto a los varones.La investigación, liderada por el Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), será la “primera radiografía específica sobre las peculiaridades de esta enfermedad entre las españolas”. El estudio, bautizado como WORLD07, pretende convertirse en una base de datos epidemiológica prospectiva sobre las características que tienen las mujeres atendidas por esta enfermedad en los hospitales de nuestro país.
“Cuenta con la colaboración de 28 centros hospitalarios de toda España que ya han incluido a más de 300 pacientes de las 2.000 que en total se incluirán en esta base de datos”, ha explicado la Doctora Enriqueta Felip, del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona y una de las coordinadoras de este proyecto.
Cuestión de sexo
“En general, el cáncer de pulmón en mujeres tiene mejor pronóstico y se produce en edades más tempranas, siendo el tipo más común el denominado adenocarcinoma. Las mujeres también presentan un mejor estado general que los hombres ya que tienen menos enfermedades asociadas y responden mejor al tratamiento sea cual sea su estadio” explica Felip.
Así, el GECP ha detectado que existen diferencias entre hombres y mujeres con cáncer de pulmón de tipo genético, hormonal y metabólico. “Esto podría estar relacionado con los agentes causales de la enfermedad y la susceptibilidad frente los carcinógenos del tabaco“, apunta la oncóloga del Vall d’Hebron.
En este sentido, desde el GECP se destaca la mayor susceptibilidad de las mujeres ante los carcinógenos del tabaco ya que, ante una misma exposición, las mujeres tienen más riesgo de padecer la enfermedad. “No obstante, todavía son muchas las incógnitas que tenemos sobre estos aspectos”, añade Felip.
Respecto a los factores genéticos, los estrógenos también pueden influir en el cáncer de pulmón en mujeres. “Por ejemplo, existe un estudio que muestra que una temprana menopausia está asociada con niveles bajos de riesgo de adenocarcinoma de pulmón y que existe una interacción entre el desarrollo de la enfermedad, las terapias de sustitución hormonal y el tabaco”, destaca Enriqueta Felip.
Además, las mujeres son más susceptibles que los hombres a desarrollar alteraciones genéticas que aumentan su sensibilidad a padecer un tumor pulmonar, por un lado, y que, por otro, modifican su respuesta a las terapias convencionales. Por último, desde el GECP también se destaca que ellas tienen una mejor supervivencia en determinados tipos de cáncer y presentan una menor toxicidad ante la quimioterapia.
Fuente: El Mundo
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El ’séptimo jinete’ del cáncer
January 2nd, 2009 · No Comments · Cáncer
- Una investigación, realizada en ratones, muestra la importancia del entorno celular
- Una proteína parece iniciar el proceso inflamatorio que fomenta las metástasis
¿Por qué en algunas personas el tumor se disemina por diferentes partes del cuerpo y en otras afecta sólo a un órgano? Conocer la respuesta a esta pregunta podría ir de la mano de terapias capaces de evitar muchas muertes en pacientes oncológicos. Investigadores de la Universidad de California (EEUU) y de Taiwán han encontrado una pista, un factor clave en ciertos procesos inflamatorios relacionados con la metástasis. Se trata de la séptima pieza de un rompecabezas llamado cáncer.Existen miles de grupos científicos que cada día se dedican a rebuscar dentro de la célula para comprender las causas que alteran su mecanismo interno y dan lugar a la formación de un cáncer. De hecho, en la literatura médica existe un artículo que se publicó en el año 2000 en la revista ‘Cell‘, que se trataba de una revisión realizada por los investigadores Douglas Hanahan y Robert Weinberg y que marcó un antes y un después en la comprensión del cáncer. En dicho artículo se hacía referencia a los seis procesos moleculares que convierten una célula normal en cancerosa y que consisten en: poseer un potencial de replicación sin límites; ser insensible a los inhibidores del crecimiento; evadir el mecanismo de muerte programada; desarrollar vasos sanguíneos e invadir tejidos y por tanto formar metástasis.
El estudio que hoy publica ‘Nature’ parece haber descubierto el séptimo ‘jinete’ de ese ‘Apocalipsis’. Y lo ha encontrado más allá de los límites de la célula, en el microentorno que la rodea, donde se ha observado la vía por la que se pone en marcha un mecanismo inflamatorio crucial en la formación de metástasis.
“Este trabajo es un paso significativo e inesperado para definir las vías moleculares [del cáncer], y sorprendentemente, relaciona la inflamación con la capacidad para generar metástasis durante la progresión del tumor”, señala a elmundo.es Alberto Mantovani, investigador en el Istituto Clinico Humanitas y de la Universidad de Milán (Italia) y autor de un comentario que también publica ‘Nature’.
La relación entre inflamación y cáncer no es algo nuevo. Varias patologías, como la enfermedad inflamatoria intestinal, se han asociado con un mayor riesgo de cáncer. También se sabe que la activación de algunos oncogenes da lugar a la producción de moléculas que fomentan ese proceso. Sin embargo, no se conoce bien la vía que conecta la inflamación con el cáncer y las metástasis.
Una proteína que activa el proceso inflamatorio
Los investigadores de este trabajo estudiaron en ratones transgénicos que sufrían diferentes tipos de cáncer. Analizaron el entorno extracelular, del que fueron tomando y desechando moléculas hasta dar con una proteína, denominada versican, que da el ‘pistoletazo de salida’ al proceso inflamatorio en el carcinoma pulmonar de Lewis.
Esta proteína, que se encuentra hiperactivada en los tumores humanos, actúa acoplándose a dos receptores de los macrófagos (células del sistema inmunitario) y es esa unión la que pone en marcha la producción de interleuquina 6 y del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-?), sustancias que intervienen en la inflamación.
Para ver hasta qué punto versican era importante en la evolución del cáncer, los investigadores silenciaron esta proteína en algunos ratones y comprobaron que se redujo el tamaño de su tumor y las metástasis en el pulmón, hígado y glándulas adrenales.
“Sugerimos que versican, su interacción con TLR2 [uno de los receptores de los macrófagos] y la producción de TNF-?, ofrece puntos potenciales para la intervención contra las metástasis”, sentencian los autores del trabajo.
Para Alberto Mantovani, el punto clave está en el microentorno que rodea a la célula. “Hasta hace poco, los científicos estaban centrados en la célula cancerígena. Ahora nos damos cuenta de que el microentorno que rodea al tumor es importante y estamos diseñando estrategias con ese objetivo. Este enfoque está en su infancia pero es una gran promesa como complemento a las estrategias terapéuticas convencionales centradas únicamente en la célula tumoral”, explica.
Este experto considera que aunque lo observado en este estudio puede variar ligeramente de un tumor a otro, “en términos generales, los resultados podrán aplicarse a otros tipos de cáncer”. No obstante, señala que “será esencial valorar el significado de versican y otras proteínas del medio extracelular en modelos que reflejen la diversidad del cáncer humano, para que a este trabajo innovador puedan seguirle estrategias terapéuticas”, concluye Mantovani.
Fuente: El Mundo
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Descubren que el cáncer se organiza como un tejido mantenido por células madre
December 8th, 2008 · No Comments · Cáncer
- El hallazgo permitirá detectarlo antes y mejorar el seguimiento del paciente.
- Una de las mejores publicaciones: ‘The EMBO Journal’, publica el descubrimiento.
Un grupo de investigadores de Castilla y León acaba de descubrir, tras más de diez años de trabajo, que el cáncer se organiza como un tejido de células madre o células stem, lo que permitirá detectarlo antes y mejorar el seguimiento del paciente.
El hallazgo supone la primera demostración práctica de que el cáncer se organiza como un tejido y una revolución en el campo de la investigación oncológica, ya que facilitará avanzar en la detección precoz y desarrollar terapias nuevas frente a estas células, según explicóIsidro Sánchez García, investigador del Instituto de Biología Molecular y Celular del Cáncer (IBMCC), coparticipado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Salamanca (USAL).
“Hoy en día, sólo se puede saber que una persona tiene cáncer cuando aloja 1.000 millones de células cancerígenas dentro del organismo, la tecnología no permite ver por debajo de ese umbral. Este avance tiene su implicación en la identificación de estas células, en su medición, en saber si tras un tratamientos quedan células en el organismo, cuáles quedan y cuántas quedan”, mantuvo.
La otra aplicación pasa por desarrollar terapias, “proceso que es más lento. Al final, si se encuentran dianas específicas, el desarrollo de los productos lo van a hacer las grandes empresas farmacéuticas y/o biotecnológicas. Es un objetivo que se escapa a las posibilidades del grupo de investigación por la inversión que necesita”, indicó Sánchez García, para especificar que el grupo ya trabaja con un laboratorio farmacéutico en España y que ha fundado una empresa biotecnológica, denominada OncoStem Pharma, cuya sede se encuentra en el Centro de Investigación del Cáncer, en Salamanca.
“En general, todas las células de un tumor, hasta ahora, se sabía que tenían alteraciones génicas similares, es decir, el oncogén responsable del tumor estaba presente en todas las células del tumor. Con la hipótesis de la teoría de las células stem del cáncer, el hecho de que el cáncer pueda ser un tejido mantenido por células stem malignas, pensamos que la información genética sólo necesitaba estar realmente en las células stem”.
“Lo que hicimos –continuó Sánchez García- fue un modelo en el que el oncogén sólo se limita a células stem y que cuando la célula deja de ser stem el oncogén deja de estar en las células tumorales pero el cáncer se desarrolla igual. Esto demuestra que las dianas para destruir las células madre del cáncer no pueden ser identificadas estudiando las células tumorales diferenciadas, que componen la mayor parte del tumor”, precisó.
Este descubrimiento explica un hecho que se sabe hace mucho tiempo: que aunque la mayor parte de los pacientes con cáncer responden a la terapia, tan sólo una minoría son curados.
Completar tratamientos
En este sentido, indicó que el descubrimiento implica que los tratamientos del cáncer necesitan ser complementados. “Ahora el tratamiento del cáncer se centra en destruir la masa tumoral. Esta estrategia implica destruir toda la masa menos las células stem. En el futuro estos tratamientos del cáncer se asociarán con estrategias que destruyan las células stem del cáncer”.
Para el investigador, esto supone un ‘break through’ importante, porque aunque la teoría de las células stem existe y se ha especulado con ellas, “es la primera demostración práctica de que el cáncer está organizado como un tejido mantenido por células stem”.
El descubrimiento ha sido publicado en ‘The EMBO Journal’, considerada como una de las cinco mejores publicaciones científicas del mundo, junto a Nature o Science. Este hecho pone de manifiesto para Sánchez García que la investigación oncológica en Castilla y León tiene un nivel excelente.
“Por ejemplo, este trabajo ha coincidido en el tiempo con la concesión de la primera patente en el campo de las células stem del cáncer en Europa, concedida tanto en Estados Unidos como en Europa. Nadie puede dudar de que la investigación biomédica en Castilla y León tiene un gran nivel. Ahora lo que buscamos son maneras específicas de destruir las células stem del cáncer sin destruir las células stem normales”, sentenció.
Equipo de investigación
El grupo de trabajo, capitaneado por Sánchez García, lo integran, además, María Pérez Caro, Inés González Herrero, Carolina Vicente Dueñas y Camino Bermejo Rodríguez, del Instituto de Biología Molecular y Celular del Cáncer; César Cobaleda y Rafael Jiménez, del Departamento de Fisiología y Farmacología de la Universidad de Salamanca; Margarita Sánchez-Beato y Miguel Piris, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas; Alberto Orfao, del Servicio de Citometría y del Departamento de Medicina de la Universidad de Salamanca, además de Belén Pintado, del Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas; Teresa Flores, del Departamento de Anatomía Patológica de la Universidad de Salamanca, y Manuel Sánchez Martín, del Departamento de Medicina y del Servicio de Transgénesis de la Universidad de Salamanca.
Esta investigación se enmarca dentro del programa de investigación MEC OncoBIO Consolider-Ingenio 2010. “Esperamos que esta investigación no sólo siga produciendo nuevos conocimientos en la biología y desarrollo del cáncer, sino que proporcione las bases para el desarrollo de nuevas estrategias en la terapia frente al cáncer y nuevos métodos para valorar tratamientos eficaces”, concluyó Sánchez García.
Fuente: El Mundo
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El cáncer de ovario no es una sola enfermedad
December 4th, 2008 · No Comments · Cáncer
CUATRO SUBTIPOS CON DIFERENCIAS MOLECULARES
Aunque los oncólogos ya lo sospechaban, un análisis de biomarcadores moleculares acaba de demostrar que no existe un sólo tipo de cáncer de ovario, sino que cada variedad de este tumor tiene un perfil de proteínas distintas que responden de manera diferente a cada tratamiento.
Hasta ahora, el cáncer de ovario se divide entre seroso, de células claras, endometroide y carcinoma mucinoso. Y aunque se sabía que cada uno de estos subtipos se asocia con una evolución y pronóstico de la enfermedad diferentes, aún no se habían desentrañado las piezas moleculares, los distintos genes y proteínas que están activos en cada uno de ellos. De hecho, en la actualidad se tratan los cuatro por igual, a base de una combinación de platinos y taxanos.
Un equipo de investigadores de la Universidad de British Columbia y del Hospital General de Vancouver, ambos en Canadá, acaba de publicar sus conclusiones en las páginas de la revista ‘PLoS Medicine’.
Para ello, encabezado por David Huntsman, analizaron 21 proteínas en 500 muestras de tejido ovárico canceroso obtenidas de un gran banco de muestras canadiense correspondientes a pacientes tratadas entre 1984 y 2000. Se trataba de algunos marcadores, como el ya conocido Ca125, que hasta ahora habían mostrado su implicación en este cáncer ginecológico, bien como predictores de su evolución, o incluso como diana a atacar con diferentes fármacos.
Los investigadores relacionaron la expresión de cada una de estas proteínas con los datos de supervivencia de los pacientes después del tratamiento estándar (aunque algunas de ellas habían recibido radioterapia, algo que no se aplica ya hoy en día). Para su sorpresa, descubrieron que el patrón genético estaba más ligado al subtipo de tumor que al estadio. Es decir, 20 de las 21 proteínas se expresaban de manera diferente en los cuatro subtipos, pero permanecían constantes en cada uno de ellos independientemente de que la mujer tuviese un cáncer inicial o más avanzado.
Resultados preliminares
Una de las proteínas, WT1, por ejemplo, se relacionó con un buen pronóstico en el caso de los carcinomas serosos, pero era desfavorable al analizar todos los subtipos conjuntamente. Mientras que Ki-67, que sí parecía ofrecer alguna información pronóstica en las 500 muestras, no sirvió cuando se evaluaron las cuatro variedades por separado.
Huntsman considera que su trabajo es una evidencia más de que el cáncer de ovario encierra en realidad varias enfermedades diferentes bajo el mismo epígrafe, una observación que debería tener sus consecuencias en la elección del mejor tratamiento para cada mujer. Aunque como apunta el doctor Josep María del Campo, vicepresidente del Grupo Español de Cáncer de Ovario (GEICO), sus resultados son estadísticamente más flojos de lo que cabría esperar. De hecho, como admiten los propios autores, aún deberán ser confirmados por otros estudios con mayor número de muestras.
“Todos somos conscientes de que el cáncer de ovario es, en realidad, un grupo entidades diferentes”, explica del Campo, especialista del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. “Pero de momento, los mejores factores pronósticos no son moleculares, sino que están ligados al estadio del cáncer, a la calidad de la cirugía y a que la mujer reciba un tratamiento óptimo”.
Mientras el cáncer de ovario está aún confinado en el órgano reproductor, las posibilidades de sobrevivir más de cinco años después del diagnóstico ascienden casi al 70%-80%. Sin embargo, este porcentaje va empeorando a medida que la enfermedad se diagnostica más tarde (algo que no es infrecuente debido a que no siempre da síntomas de alerta). De hecho, sólo una quinta parte de las mujeres con cáncer de ovario es diagnosticada en el estadio más inicial (denominado fase I). En el peor de los escenarios, una lesión en fase IV que se trate con cirugía y quimioterapia, sólo el 15% supera los cinco años de supervivencia.
El carcinoma seroso es el más frecuente de los cuatro subtipos, como explica el especialista español, aunque al mismo tiempo es el que mejor responde al tratamiento actual a base de dos quimioterapias (platinos y taxano). “Tratamos los cuatro subtipos de la misma manera porque no disponemos de tantas alternativas terapéuticas”, reconoce, “aunque poco a poco van saliendo combinaciones efectivas”.
Fuente:El Mundo
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